No es posible, dirán muchos. ¡Si usamos Facebook para colgar nuestras fotos de viaje, para contarnos nuestras tontadas del día o para revelarnos epifanías vitales! ¿Cómo va a ser eso un medio de comunicación?
Después de Batman begins (2005), en la que Nolan había tocado el mito para devolverle su goticismo, el envés siniestro de un superhéroe atormentado, y The Dark Knight (2008), con un Joker en estado de gracia, tan genial que se erigía en protagonista absoluto, pare
De Alien,el octavo pasajero (1979), una de las obras maestras de la conjunción del terror y la ciencia-ficción, a Prometheus (2012), recién estrenada en México y a punto de estrenarse en España, median más de treinta años y la pérdida de talento o de horizonte de s
Aún deslumbrado por su lectura, anoto algunas impresiones que me ha dejado una de las mejores novelas que he leído en los últimos años: Zama, del escritor argentino Antonio di Benedetto. Esta es la historia de una postergación...
El escritor Ray Bradbury murió el 6 de junio de 2012. Los homenajes, las reediciones y los artículos se sucederán estas semanas, y acaso sea una buena oportunidad para leer algunos de sus libros, tan hermosamente editados por Minotauro y Edhasa desde hace años.
El alimento del narrador no son las palabras. Éstas buscan, tantean, obedecen a una pulsión por narrar en la que quedan en desventaja frente a unos hilos o unas fuerzas que dirigen al narrador, le dicen por donde ir o por donde perderse. A veces estos hilos se vuelven un arrebato...
Un proyecto fallido que estimula y despierta, una película que, pese a sus carencias, no decepciona, sino que nos sabe a poco, que pide más que el conflicto personal de unos años decisivos para el psicólogo y pensador Carl Gustav Jung, interpretado con sobriedad por Michael Fassbender.
Los relatos se vampirizan unos a otros y luego procuran vivir con aliento propio todo lo que puedan. Esa manía parasitaria la comparten una película y una serie de televisión, muy famosas, que chuparon de una novela corta de un autor uruguayo desconocido por las grandes masas y por los premios de relumbrón. Se trata de El lugar, de Mario Levrero