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Entrevista Virtual

Chiqui

La entrevista virtual es un recorrido dialogado por los temas esenciales de la obra de Castells. Al hilo de sus fragmentos más significativos, podemos acercarnos -de forma concisa y amena- a una comprensión general de su pensamiento







Movimientos Urbanos

Su trabajo estuvo centrado en un principio en la sociedad civil y los movimientos populares que la constituyen, en relación con la moderna realidad urbana. En este sentido, de su amplia producción en esta etapa destaca su libro Movimientos sociales urbanos, donde analizaba diversos movimientos populares urbanos (grassroot movements), desde los comuneros castellanos del siglo XV hasta las planificaciones de barrios obreros realizadas en los años sesenta, en plena era del desarrollismo. Mas adelante, en La Cuestión Urbana, trata de proveer de herramientas de análisis, que luego puedan convertirse en corrientes y movimientos sociales transformadores. ¿Porque el interés en la vida urbana en sus primeras obras?.

Las ciudades son sin duda el lugar privilegiado donde aparecen los movimientos sociales y donde se define nuestra forma de vida a finales del siglo XX, pero también donde aparecen muchas de las contradicciones y problemas fundamentales.

La mayoría de las sociedades civiles se han constituido históricamente a partir de una multiplicidad de etnias y culturas que han resistido generalmente las presiones burocráticas hacia la normalización cultural y la limpieza étnica. Incluso en sociedades homogéneas, las diferencias culturales regionales marcan territorialmente tradiciones y formas de vida específicas, que se reflejan en patrones de comportamiento diversos y, a veces, en tensiones y conflictos interculturales. La gestión de dichas tensiones, la construcción de la convivencia en el respeto de la diferencia son algunos de los retos más importantes que han tenido y tienen todas las sociedades. Y la expresión concentrada de esa diversidad cultural, de las tensiones consiguientes y de la riqueza de posibilidades que también encierra la diversidad se da preferentemente en las ciudades, receptáculo y crisol de culturas, que se combinan en la construcción de un proyecto ciudadano común.

A partir de esta preocupación social por el fenómeno urbano, y la importancia de la gestión local en el desarrollo urbano de la era de la globalización se publica Local y global, que si bien su objeto de estudio se refiere contexto norteamericano su análisis se puede englobar a casi todas las sociedades urbanas del fin de Siglo.

Claro. Lo que pasa es los últimos años del siglo XX, la globalización de la economía y la aceleración del proceso de urbanización han incrementado aún mas la pluralidad étnica y cultural de las ciudades, a través de procesos de migraciones, nacionales a internacionales, que conducen a la interpenetración de poblaciones y formas de vida dispares en el espacio de las principales áreas metropolitanas del mundo. Lo global se localiza mediante los desplazamientos humanos provocados por la destrucción de viejas formas productivas y la creación de nuevos centros de actividad.

Lo que trato de analizar es el proceso de formación de la
ciudad multicultural en sus nuevas manifestaciones y sobre todo las consecuencias de esa diversidad para la ordenación espacial de las ciudades. En este sentido, es claro que las minorías étnicas sufren discriminación económica, institucional y cultural, que suele tener como consecuencia su segregación en el espacio de la ciudad. La desigualdad en el ingreso y las prácticas discriminatorias en el mercado de vivienda conducen a la concentración desproporcionada de minorías étnicas en determinadas zonas urbanas al interior de las áreas metropolitanas. Por otro lado, la reacción defensiva y la especificidad cultural refuerzan el patrón de segregación espacial, en la medida en que cada grupo étnico tiende a utilizar su concentración en barrios como forma de protección, ayuda mutua y afirmación de su especificidad. Se produce así un doble proceso de segregación urbana: por un lado, de las minorías étnicas con respecto al grupo étnico dominante; por otro lado, de las distintas minorías étnicas entre ellas.

Inevitablemente, esa concentración espacial de minorías étnicas desfavorecidas conduce a crear verdaderos agujeros negros de la estructura social urbana, en los que se refuerzan mutuamente la pobreza, el deterioro de la vivienda y los servicios urbanos, los bajos niveles de ocupación, la falta de oportunidades profesionales y la criminalidad.

Finalmente, la geometría variable de la nueva economía mundial y la intensificación del fenómeno migratorio, tanto rural-urbano como internacional, han generado una nueva categoría de población, entre rural, urbana y metropolitana: población flotante que se desplaza con los flujos económicos y según la permisividad de las instituciones, en busca de su supervivencia, con temporalidades y espacialidades variables, según los países y las circunstancias.





Las nuevas tecnologías

En un momento de su carrera y contando ya con amplio reconocimiento en los círculos universitarios europeos, da el salto y se establece en Norteamérica después de una década de cátedra en Paris.

Yo era profesor de Sociología en la Universidad de París, en la Escuela de Altos Estudios, hasta 1979. Ese año, la Universidad de California, Berkeley me ofrece la cátedra de sociología con la doble vertiente de sociología y planificación. Yo ya conocía Berkeley, había estado varias veces allí como profesor visitante en distintas universidades americanas, pero, en ese momento, mucho más metido en la sociedad californiana, descubro todo lo que representaba como cambio social Silicon Valley, la cultura en torno a Silicon Valley. Muchos de mis amigos son protagonistas de lo que está sucediendo allí, conozco a la gente que en ese momento estaba empezando a montar Sun Microsystems. Y observo que muchas de las categorías con las que funcionábamos en Francia, en España, en América Latina, con la que yo había tenido mucha más relación, estaban quedando obsoletas por el nuevo tipo de tecnología, economía, sociedad, cultura que se estaba generando a partir de ahí. No quiero decir con ello que todo iba a ser como Silicon Valley, sino que el impacto era tal como el que pudo representar la Revolución Industrial Inglesa en el siglo XIX sobre el resto del mundo.

En esta nueva etapa de su estudio de los Movimientos Sociales, se introduce en el estudio del impacto de las nuevas tecnologías que van a revolucionar la realidad urbana. En este contexto, estudia la renovación industrial de las grandes ciudades a través de los nuevos centros y parques tecnológicos (Las tecnópolis del mundo), pero es en La ciudad Informacional donde se profundiza en el papel de las nuevas tecnologías de la información en el desarrollo de una nueva forma de economía. Es claro que en este libro se intenta analizar la relación existente entre las nuevas tecnologías de la información y los procesos urbanos y regionales en el amplio contexto de la transformación histórica dentro de la cual emergen y se desarrollan dichas tecnologías.

Lo que intentaba reseñar aquí es el surgimiento de un nuevo modelo de organización socio-técnica que denomino modo de desarrollo informacional, así como en la reestructuración del capitalismo como matriz fundamental de la organización económica en la sociedad occidental. Este nuevo paradigma se basa en el conjunto de cambios que sustituyen el capitalismo como sistema social, por el informacionalismo. Obviamente se trata de un paradigma de desarrollo en el cual la información substituye a la mano de obra como factor determinante (no único) en los procesos de producción, estableciendo así la importancia de las tecnologías de la información como poderosos instrumentos de trabajo.

En este sentido, intento desmentir el hecho que el paso a un modelo de desarrollo informacional conlleve la caída del capitalismo. El capitalismo es un modo de producción, y por lo tanto hace referencia a una escala muy diferente a la del informacionalismo, que es un modelo de desarrollo. Si bien ambas estructuras están interrelacionadas, y que a veces se pueden dar de forma simultánea un cambio en el modo de producción y en el modelo de desarrollo; afirmo también que en este caso lo que se ha dado únicamente ha sido el cambio a un nuevo modelo de desarrollo, y en lo que concierne al modo de producción, éste ha sufrido una reestructuración, y no un proceso de substitución.

Esta reestructuración del capitalismo, opera sobre la base de tres aspectos principales:

  • La apropiación por parte del capital de mayor excedente procedente de los procesos de producción.
  • Un cambio sustancial en el modelo de intervención estatal, poniendo énfasis en el dominio político y la acumulación del capital, en detrimento de la legitimación política y la redistribución social; y
  • La internacionalización acelerada de todos los procesos económicos, para incrementar la rentabilidad y para abrir mercados por medio de la expansión del sistema.
Estos cambios se ven reflejados en una sociedad en la que las diferencias entre grupos sociales se tornan cada vez mayores y en la que el estado del bienestar pierde progresivamente su papel redistribuidor. Una sociedad fragmentada socialmente a escala internacional, con diferencias entre países y entre grupos en el interior incluso de las naciones más desarrolladas.

Una vez visto el impacto que la Nueva Economía tiene en la ordenación urbana, queda saber si las ciudades tienen algún papel en medio de esta transformación histórica, no sólo en términos ideológicos, sino en términos de realidad social.

Mi tesis general, es que las ciudades son claves tanto como productoras de los procesos de generación de riqueza en el nuevo tipo de economía, como productoras de la capacidad social de corregir los efectos desintegradores y destructores de una economía de redes sin ninguna referencia a valores sociales más amplios, más colectivos o no medibles en el mercado, como por ejemplo la conservación de la naturaleza o la identidad cultural.

Dentro del primer aspecto, La ciudad de la Nueva Economía representa el medio de innovación tecnológica y empresarial más importante, y es esencial porque, a través de la sinergía que genera, de las redes de empresas, de innovaciones, de capital, atraen continuamente los dos elementos claves del sistema de innovación, que son la capacidad de innovación, es decir, talento, personas con conocimiento e ideas, y atraen capital, sobretodo capital riesgo, que es el capital que permite la innovación.





Nueva Economía y Globalización

La culminación de ambas etapas es su momumental obra La Era de la Información, en tres volúmenes ­La sociedad red, El poder de la identidad y Fin de milenio (Alianza, 1997, 1998, 1998)-, un esfuerzo titánico de doce años de investigación donde recorre todos los aspectos de la nueva sociedad tecnológica, entre los que tiene capital importancia una economía global.

Mi posicionamiento en este sentido es que estamos en una nueva economía que a mi juicio está organizada por la interrelación de tres grandes características:

En primer lugar añade valor, genera productividad y consigue competitividad, esencialmente sobre la base de información y de conocimiento combinado con una capacidad de procesamiento sin precedentes, en términos de velocidad y complejidad, gracias a nuevas tecnologías de información y nuevas tecnologías de red.

Por otro lado, se trata de una Economía Globalizada. Con esto no quiero decir que sea una economía simplemente internacionalizada, pues ésta existe desde hace mucho tiempo, sino una economía en la que las actividades centrales, las actividades estratégicas tienen la capacidad de funcionar en tiempo real, como una unidad, en ámbito planetario. Una vez mas, gracias a las tecnologías de la información. Es globalizada, pero ello no quiere decir que todo el mundo esté integrado en esa economía global. Es una economía altamente segmentada que funciona por conexión y desconexión de aquellas áreas o actividades que valen y que no valen en cada momento.

Finalmente, la empresa en la sociedad de la información es una "Empresa-red". Esto quiere decir que las grandes empresas se han descentralizado en los últimos años constituyendo unidades cada vez más autónomas e independientes. Las pequeñas y medianas empresas son competitivas, dinámicas y flexibles, pero sólo si articulan sus recursos en redes de colaboración. Esto nos muestra una organización económica basada en redes de redes de redes: Los mercados financieros son como un autómata que nadie puede controlar, ya que funcionan por redes de flujos de capital aleatorios. Los mercados pueden comprenderse, pero las redes informáticas hacen que otras redes interactúen. Los mercados se mueven también por turbulencias informáticas e informativas, lo que a veces crea una incertidumbre política y sociológica que no se puede atajar al momento.

Así planteado el fenómeno de la nueva economía y la Globalización, parece que es necesario que haya un consenso mundial en seguir este modelo, cuando en realidad se puede observar los grandes desajustes económicos y sociales que todo esto esta provocando y que lleva denunciando por largo tiempo el movimiento antiglobalización.

Lo que en realidad existe, como se puso de manifiesto en el Foro de Davos de 1999, es que hay consenso en que el proceso de globalización se está desarrollando de forma irresponsable, esto es, sin que nadie tenga control o responsabilidad sobre el mismo, y esto mismo hace que estemos hablando de un fenómeno imparable. No debemos olvidar que para los Gobiernos y el Capital aunque sería deseable controlar la globalización, esto no se puede hacer sin quebrar el mercado, sin resucitar la excesiva intervención gubernamental y sin espantar a los innovadores, que crean la tecnología, y a los inversores, que ponen el dinero. Mientras estas sean las reglas del juego, parece que hay que instalarse en la volatilidad financiera y en la inestabilidad económica, y aprender a vivir en ese mundo incierto y arriesgado, pero creativo y con potencial de ganancia.

Con respecto al drama humano que para cientos de millones de seres representa la Globalización éste es el principal mérito del movimiento antiglobalización: el haber puesto sobre el tapete del debate social y político lo que se presentaba como vía única e indiscutible del progreso de la humanidad. El problema para ese horizonte luminoso es que las sociedades no son entes sumisos susceptibles de programación. La gente vive y reacciona con lo que va percibiendo y, en general, desconfía de los políticos cuando se plantea una globalización sin representación. Y, cuando no se encuentran cauces de información y de participación, se sale a la calle. Así, frente a la pérdida de control social y político sobre un sistema de decisión globalizado que actúa sobre un mundo globalizado, surge el movimiento antiglobalización, comunicado y organizado por Internet, centrado en protestas simbólicas que se proyectan en los tiempos y espacios donde se reúnen los decisores de la globalización, utilizando sus mismos cauces de comunicación con la sociedad: los medios informativos, en donde una imagen vale más que mil ponencias.

Hablando de los desajustes inherentes a la nueva economía ¿se podría culpar al empleo masivo de tecnologías de la información de la pérdida de puestos de trabajo que vemos se produce en varios países?

Las nuevas tecnologías ni crean ni destruyen empleo: lo transforman, dependiendo de la forma en que se usan en las empresas. Las dos economías más tecnológicamente avanzadas del mundo, con diferencia, Japón y Estados Unidos, han tenido las tasas más bajas de paro: 3,2% en Japón y 5,1% en Estados Unidos en estos últimos años.

El desempleo europeo es el resultado del desfase entre la creciente interdependencia económica en un sistema global y las condiciones europeas de estabilidad del trabajo y protección social. Es bastante claro que no se puede jugar en el mismo campo y al mismo juego con reglas de juego diferentes: La integración económica global, con condiciones de productividad similares, tiende a igualar a la baja las condiciones sociales y salariales. Así, las empresas europeas, enfrentadas con costos laborables más altos que sus competidores, tienden a introducir tecnología para eliminar trabajo.

Esto quiere decir que los trabajadores no tienen otro remedio que aceptar los postulados neo-liberales de la globalización y resignarse al retroceso de conquistas sociales y poder de negociación salarial.

No necesariamente. El extraordinario desarrollo tecnológico puede permitir, a la vez, más ganancia para las empresas y mejores condiciones para los trabajadores: la cuadratura de ese círculo se llama productividad. Pero la elaboración de un nuevo modelo de crecimiento económico y reparto social debe partir del reconocimiento de donde están los problemas y de la movilización para plantear, negociar y obtener soluciones. Es aquí donde, a pesar de su pérdida de protagonismo, aparecen los sindicatos, los principales instrumentos con que cuentan los trabajadores, y la población en general, para la defensa de sus derechos.

El problema es que en los actuales modelos de gestión, la flexibilidad y productividad obligan a que la negociación de las condiciones de trabajo, empleo, sueldo y protección social sean cada vez mas individualizadas. Para ello, la organización de los trabajadores debe ser igualmente descentralizada y reticular, debe utilizar formas organizativas en línea telecomunicada interactiva, y sobre todo, debe disponer de información.

Los sindicatos no pueden negociar en el marco de la empresa, ya que ésta acabará desarticulándolos. Sólo pueden sobrevivir, y con ellos la defensa de los derechos de los trabajadores, planteando un debate social y político sobre las nuevas formas de organización económica, social y política, buscando un modelo que garantice la conexión entre productividad, competitividad, reparto de la riqueza y bienestar social en las nuevas condiciones tecnológicas.

Quizá por eso, y en busca de un contrapeso a la dominación de las fuerzas del capital en nuestras sociedades, Europa llega al fin de milenio gobernada casi en su mayoría por partidos que se autodenominan de izquierda.

Es claro que las amenazas de la globalización, la incertidumbre sobre el Estado de bienestar, la persistencia del paro, la inseguridad del empleo, han sido decisivos para que los ciudadanos europeos opten por los partidos que ofrecen un contrapeso político a las fuerzas del mercado. Se vislumbra una tendencia hacia la opción socialdemócrata para gestionar políticamente la globalización económica y la transición tecnológica cuando el mundo parece encaminarse hacia una grave crisis económica. Pero no debemos olvidar que casi todos estos Gobiernos son de coalición porque sólo una amplia gama de opciones recibe el apoyo de la mayoría de los ciudadanos.

Ahora bien, la izquierda sólo puede gobernar si asume la gestión de la globalización (impulsar el euro, reformar la Unión Europea y crear empleo). La competitividad y productividad de las economías europeas pasan por reformas inaplazables que la izquierda fin de milenio parece dispuesta a emprender preservando sobre bases estables lo esencial del Estado de bienestar y de los derechos de los trabajadores. Pero nada de esto será factible si la izquierda no consigue relegitimar a la clase política en su conjunto. Los ciudadanos europeos son cada vez más escépticos con la política y más negativos con los políticos. Sólo la confianza del ciudadano puede dar el margen necesario para abordar las reformas que permitan la gestión política de la globalización, como alternativa a la adaptación incondicional a un capitalismo cada vez más salvaje.





Internet

En su discurso aparece de forma recurrente la idea de la utilidad de disponer de conocimiento e información tanto de forma individual como para el proceso de producción en la nueva economía. En este sentido, en La Galaxia Internet, su último libro, se pone énfasis en la utilización de Internet como herramienta potencial de aprendizaje y libre comunicación.

Parto de la base de que Internet ya forma parte del tejido de nuestras vidas en este momento, en principio se trata simplemente de un reciente avance tecnológico, pero es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social y esta obteniendo unas cuotas de penetración en nuestras sociedades verdaderamente espectaculares: En todo el planeta los núcleos consolidados de dirección económica, política y cultural estarán también integrados en Internet, lo que significa que Internet es ya y será aún más el medio de comunicación y de relación esencial sobre el que se basa una nueva forma de sociedad que ya vivimos, que es lo que he llamado la 'sociedad red'.

Contra los que arguyen que Internet es un invento de uso empresarial o que fue ideada para aplicaciones militares, es necesario poner énfasis en que se trata de un instrumento de comunicación libre, creado por gente y sectores innovadores que querían que fuera un instrumento de comunicación libre:
  • Internet nunca tuvo aplicación militar, pero si financiación. Los científicos universitarios utilizaron para sus estudios informáticos y su creación de redes tecnológicas. A ellos se añadió la cultura de los movimientos libertarios, contestatarios, que buscaban en ello un instrumento de liberación y de autonomía respecto al Estado y a las grandes empresas. Veinticinco años más tarde, el mundo empresarial se encargó de dar el salto entre Internet y la sociedad.
  • Internet se desarrolla a partir de una arquitectura informática abierta y de libre acceso desde el principio. Los protocolos centrales de Internet TCP/IP, se distribuyen gratuitamente y a cuya fuente de código tiene acceso cualquier tipo de investigador o tecnólogo.
  • Los productores de la tecnología y aplicaciones de Internet fueron fundamentalmente sus usuarios, que desarrollaron aplicaciones centrales como el correo electrónico o el World Wide Web.
  • En contra de la muy difundida opinión de que Internet es una creación norteamericana, Internet se desarrolla desde el principio a partir de una red internacional de científicos y técnicos americanos, británicos, franceses, etc.
  • Desde el principio Internet se autogestiona, de forma informal, por una serie de personalidades que se ocupan del desarrollo de Internet sin que el Gobierno se meta demasiado con ellos, es la sociedad de carácter privado ICANN, que elige su consejo de administración por votación global de listas abiertas, entre cualquier persona que se quiera apuntar a ICANN mediante correo electrónico (Hoy día 165.000 personas de todo el mundo).
  • Una última observación sería que el acceso a los códigos de Internet, el acceso a los códigos del software que gobierna Internet, es, ha sido y sigue siendo abierto (TCP/IP, USENET, WWW, Apache, Linux…).
De su exposición se desprende que Internet es un mundo extraordinario, de libertad, de desarrollo, en el que todo el mundo se quiere, en el que todo el mundo está en comunidad, si bien se han producido cierta alarma social que concluye en que Internet aliena, aísla, e incluso lleva a la depresión.

En este sentido, mi reflexión es que Internet es un instrumento que desarrolla pero no cambia los comportamientos, sino que los comportamientos se apropian de Internet y, por tanto, se amplifican y se potencian a partir de lo que son. Las relaciones en Internet no son excluyentes: Las comunidades físicas tienen unas determinadas relaciones y las comunidades virtuales tienen otro tipo de lógica y otro tipo de relaciones que saltan por encima de los límites físicos de lo cotidiano creando redes de afinidades. Se puede establecer que Internet es apta para desarrollar lazos débiles, para crear lazos débiles, pero no es apta para crear lazos fuertes, si bien es excelente para continuar y reforzar los lazos fuertes de relación.

Otro aspecto del uso de Internet es que la mayor parte de movimientos sociales y políticos del mundo de todas las tendencias utilizan Internet como instrumento de acción y de organización. Esto no quiere decir que sea un elemento primordial, pero la especificidad de la movilización social realizada por este medio se basa en primer lugar en la crisis de las organizaciones tradicionales estructuradas, consolidadas, tipo partidos, tipo asociaciones y además se produce la emergencia de actores sociales, fundamentalmente a partir de coaliciones específicas sobre objetivos concretos que gracias a la red generan coaliciones que se constituyen en torno a valores y proyectos. En este sentido, Internet es la estructura organizativa y el instrumento de comunicación que permite la flexibilidad y la temporalidad de la movilización. Estas características permiten lanzar códigos del tipo: "aquí estoy, éste es mi manifiesto, ¿quién está de acuerdo conmigo?, y ¿qué podemos hacer?" La transmisión de ideas en un marco muy amplio permite la coalición y la agregación en torno a valores de forma instantánea.

Otro rasgo relacionado con la acción social es que cada vez más, el poder funciona en redes globales y la gente tiene su vivencia y se construye sus valores y de alternativa en sociedades locales. El gran problema que se plantea es cómo, desde lo local, se puede controlar lo global. Pues bien, Internet permite la articulación de los proyectos alternativos locales mediante protestas globales, que acaban aterrizando en algún lugar, por ejemplo, en Seattle, Washington, Praga, etc. Internet es la conexión global-local, que es la nueva forma de control y de movilización social en nuestra sociedad.

Una vez mas, a modo de reverso tenebroso, muchos debates sobre Internet en estos momentos plantean la idea del efecto de Internet sobre la privacidad y sobre la capacidad de control de nuestra vida íntima a través de Internet.

En esta discusión habría que diferenciar dos elementos de control: la relación gobiernos-ciudadanos y la relación privacidad-Internet.

En el primer aspecto, parece que Internet como tal, parece difícil de controlar no sólo por razones técnicas, también institucionales: En Estados Unidos no se puede hacer, porque hay varias decisiones de los tribunales federales y en particular, la que eliminó el Acta de Decencia en la comunicación que Clinton presentó en 1995 para censurar Internet argumentando la pornografía infantil. A partir de ese momento, en la medida en que Internet es una red global, al no haber control en Estados Unidos, se busca cualquier circuito para sortear el obstáculo y poder expresarse. Recuerden que Internet está diseñada técnicamente para interpretar cualquier censura como un obstáculo técnico y reconfigurar la vía de transmisión.

El segundo aspecto del debate, sobre la privacidad, el problema es mucho más profundo. Esta ya ha desaparecido. Cualquier cosa que hagamos en la red se puede detectar electrónicamente. El problema es quién está interesado, cómo, cuándo, de qué manera, cómo se hace, etc. El FBI ya lo puede hace por medio del Carnivore, cualquier empresa por medio de los Cookies. Contra esto no hay formas de protección regionales, el hecho de estar en una red global quiere decir que no hay privacidad. En este punto, se ha planteado una cuestión fundamental en que la privacidad aparece como esencial, y es el debate sobre la capacidad de encriptado que permitiría que cada persona pudiera determinar su código. Lo que ocurre es que el encriptado está prohibido por los gobiernos, también en Estados Unidos, pero es claro que la batalla del encriptado es, en estos momentos, la batalla de la privacidad.

En toda su obra se pone de manifiesto un hilo conductor a través de los movimientos sociales, el ámbito urbano donde se desarrollan, el cambio de marco económico y social y finalmente la influencia que tienen las Tecnologías de Información, concretamente Internet, en todos estos procesos.

Internet es la sociedad, expresa los procesos sociales, los intereses sociales, los valores sociales, las instituciones sociales. ¿Cuál es, pues, la especificidad de Internet, si es la sociedad? La especificidad es que es constituye la base material y tecnológica de la sociedad red, es la infraestructura tecnológica y el medio organizativo que permite el desarrollo de una serie de nuevas formas de relación social que no tienen su origen Internet, que son fruto de una serie de cambios históricos pero que no podrían desarrollarse sin Internet. Esa sociedad red es la sociedad que yo analizo como una sociedad cuya estructura social está construida en torno a redes de información a partir de la tecnología de información microelectrónica estructurada en Internet. Pero Internet en ese sentido no es simplemente una tecnología; es el medio de comunicación que constituye la forma organizativa de nuestras sociedades, es el equivalente a lo que fue la factoría en la era industrial o la gran corporación en la era industrial. Internet es el corazón de un nuevo paradigma sociotécnico que constituye en realidad la base material de nuestras vidas y de nuestras formas de relación, de trabajo y de comunicación. Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad en que vivimos.





Consideraciones de actualidad

Finalmente, a Raíz de los hechos ocurridos el 11 de septiembre, seria interesante realizar una reflexión sobre las implicaciones cuando parece que nos movemos en un nuevo escenario en el que parece que todo va a ser distinto, como la política, la guerra, la economía y las relaciones internacionales.

La Guerra que se ha planteado, no es de civilizaciones, de religiones, ni tampoco es un choque entre los pobres del mundo y el capitalismo mundial. Estamos ante una guerra definida en términos más precisos: es la guerra de las redes fundamentalistas islámicas terroristas contra las instituciones políticas y económicas de los países ricos y poderosos, en particular de Estados Unidos, pero también de Europa occidental.

En la raíz de esa guerra hay un rechazo a la marginación de los musulmanes y una afirmación de la supremacía de los principios religiosos del islam. La identidad humillada y el menosprecio cultural y religioso del islam por los poderes occidentales conducen a la resistencia, al llamamiento a la guerra santa.

Con este ataque, se ha puesto de manifiesto la importancia que están cobrando las redes criminales inter-conectadas a escala mundial. La única esperanza de supervivencia de lo que hoy es nuestra sociedad, es que durante el proceso de destrucción de las redes del terror que se está llevando a cabo, se sienten las bases sociales, económicas, culturales e institucionales para evitar su reproducción. Nuestra organización económica y social, y nuestras instituciones políticas, han engendrado el fenómeno que hoy tenemos que combatir, incluido Bin Laden, que es un producto de Occidente. En el largo plazo, necesitamos absolutamente reformar en profundidad nuestro mundo, superando la exclusión social y la opresión de las identidades. Mientras tanto, estamos en guerra.





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