Bajo el influjo del cometa, de Jon Bilbao (en 9 puntos)

cub_prov_bic1.  A Jon Bilbao le conocí por sus artículos en Jot Down. Unos artículos magníficamente escritos, con gancho, bien documentados. A pesar de lo anterior, lo que más me sorprendía era que pudiera producir más de uno a la semana, por aquello de la relación inversamente proporcional entre cantidad y calidad. Admiro a Jon Bilbao, que conste.

2. Pensé que era vasco, y resulta que es de Ribadesella (donde las piraguas).

3. He escrito algunos artículos en Jot Down y todos mis elogios a la revista no pueden ocultar una cierta sensación de esnobismo. No veo la necesidad de un título en inglés y también anoto en el “debe” una línea editorial tan atenta al norte del Río Bravo. Todo esto responde, no obstante, a la opinión extendida de que lo que ocurre en Santa Mónica o Cincinnati (muy poco, ya se lo adelanto) es mucho más interesante que lo de Sao Paulo, Barquisimeto, Tijuana o Cali, que sólo compensan en atención con una tonelada de muertos.

4. Mi reacción, lo reconozco, se debe a la anglofobia-compensante que sufro, es decir, la fobia producida por la anglofilia generalizada entre el español que lee más de un libro al mes, tiene barba y viste con un ligero recuerdo a alguna banda de rock (me estoy describiendo). Y porque he vivido en el amigo del norte unos añitos: pasé frío, hice buenos amigos, comí alitas de pollo picantes, bebí Pabst Blue Ribbon en el Bob and Barbara´s, procuré escapar con excusas o sin ellas.

5. En Bajo el influjo del cometa hay familias que leen la Biblia por las noches y viven en casas rodeadas de jardín, jóvenes que se retiran una temporada al campo y, en las noches de nevada, regalan las sobras de la cena a un zorro que las visita en la oscuridad, parejas que escapan unos días a la playa y encuentran una ballena varada frente a su campamento. Los relatos transcurren en algún lugar entre Asturias y  Massachusetts, a un paso de Llanes, ahí donde comienza Cape Cod.

6. Disfruté los comienzos, la imaginación siniestra de Bilbao, el cuidadoso transcurso de una trama puntillista que no deja nada al azar.  Y me alejé del tono áspero y los finales de la escuela de Raymond Carver (y de John Ford, Chavon, Dexter, Salinger etc etc etc), tan eficaces para esas historias de soledad neoyorkina o de la desesperación que acecha tras las puertas de alguna comunidad de Alabama.

7. La isla mínima. Buried. Providence. Los crímenes de Oxford. Amenábar. Aire nuestro. Nueve novísimos. Loriga. Tan cerca y tan lejos del Hudson.

8. ¿Cómo contarnos (sin que esto nos lleve a cubrirnos con la bandera)? ¿Cómo traducir las influencias y enfrentarnos con ellas, cara a cara?, ¿se puede hablar sobre Doñana con el lenguaje de los pantanos de Florida? Sí, se puede. Pero la cuestión no es esa. Estamos hablando de “hegemonía cultural”.

9. Mientras improviso estos apuntes escucho Spotify.  Sin pensarlo demasiado elegí “Rock classics”. Han pasado por aquí las Supremes, Johnny Cash, los Rolling Stones, Stevie Wonder, Sony and Cher, Simon and Garfunkel, Bob Dylan

Bajo el influjo del cometa. Madrid:  Salto de página, 2010.

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*Nota de rectificación: Nos señalan desde Salto de página si no estaré confundiendo a Jon Bilbao con Javier Bilbao (por lo de Jotdown). Y me temo que tienen razón, que como indican sus nombres son dos personas diferentes mezcladas en mi cabeza. Sirva esta nota para reconocer el error.

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