Diario de La Habana. 1 de septiembre de 2011

IMG_1164En la tele cubana están emitiendo un documental sobre Antonioni. Últimamente me había olvidado de Antonioni, y tampoco sabía cómo era físicamente. Aparece en entrevistas de archivo, en imágenes de sus rodajes y también asistiendo a festivales. Se nota que era uno de esos italianos inteligentes de la generación de los Italo Calvino o Primo Levi, que no es cualquier cosa. Preguntado si cree en Dios acaba de responder lo siguiente: “pienso… ¿cómo decirlo? que en el mundo existe un propósito moral que nos consuela, que nos asiste, y que si queremos identificarlo con el nombre de dios, pues creo”.

A mi me han fascinado varias películas de Antonioni. Blow Up es una de mis cinco películas favoritas y Aventura me pareció bellísima. He visto algunas más, pero mi extraordinaria capacidad de olvido hace que no me acuerde de ellas. Explican que su actriz fetiche se llamaba Mónica Vitti y era su pareja.

El final de Blow Up es el mejor resumen de todo el cine Antonioni y, en general, de la vida misma. Si no recuerdo mal, aparecen unos mimos en una cancha de tenis jugando un partido sin raquetas ni pelota. El protagonista se sitúa a unos metros de ellos mientras los observa en su pantomima. En algún momento, se les escapa la pelota, que llega botando hasta sus pies. Éste la recoge y se la devuelve.

Ya me está sentando mal el aire acondicionado. Tendré que levantarme a apagarlo.

Share

Haz tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

code