El lenguaje del IV Reich

1984-la-pelicula-de-george-orwell-peli_1_imagenGrande1Aparecen artículos que me hacen recordar la obra de Klemperer o me transportan a las labores del “Ministerio de la Verdad” de 1984, donde esforzados funcionarios manipulaban cada uno de los documentos producidos con anterioridad para adaptarlos a los cambios de la “neolengua”.

En El hombre en el Castillo, Phillip K. Dick imaginaba un mundo en el que las fuerzas del eje hubieran ganado la II Guerra Mundial. ¿Habrá sido así y no lo sabemos? me pregunto cuando leo noticias como la que ayer publicó El País sobre el conflicto entre las dos Coreas. El redactor, “J.R”, titulaba la noticia: “Corea del Sur, atada de manos” y subtitulaba: “El Gobierno de Seúl ha intentado evitar hasta ahora un conflicto armado que tendría efectos desastrosos en la cuarta economía de Asia”.

El cuerpo de la noticia reproducía el esquema lógico del subtítulo: “En el pasado, Seúl ha contestado a los ataques suspendiendo la ayuda económica y los intercambios políticos, y, según algunos analistas, aún no parece que haya llegado el momento de una respuesta armada decisiva, que podría hundir los mercados financieros y pasar una elevada factura a esta gran potencia exportadora, la cuarta mayor economía de Asia.”

“J. R”: ¿acaso no será un Winston (el protagonista de 1984) oculto tras un sucio escritorio?, ¿Existe J. R?, ¿Es posible pensar, sin ser un replicante o un ultracuerpo, que en caso de una guerra entre dos potencias atómicas, entre dos países que comparten frontera y contienen una población conjunta de 75 millones de personas, que las únicas víctimas mencionadas (y humanizadas), sean los mercados financieros? ¿A qué estamos jugando, Big Brother? Aquí puedes leer el artículo.

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